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Los restos de los perros domésticos más antiguos de América, de hace 10.000 años

10/01/2019América NAtional Geographic
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Entierro deliberado de un perro, de 10.000 años de antigüedad
"Sabemos que los perros fueron enterrados de forma intencionada por las evidencias de los bordes de las fosas que fueron cavadas para enterrarlos. Además, los cuerpos estaban depositados de forma muy deliberada, normalmente un poco encorvados y con las patas plegadas para adaptarlos al tamaño de las fosas", afirma Angela Perri, la principal autora del estudio, a National Geographic España.

Foto: Center for American Archeology

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Los restos de los perros domésticos más antiguos de América, de hace 10.000 años

 

Tres esqueletos de perros excavados en el estado de Illinois (Estados Unidos), dos del sitio de Koster (condado de Greene) y uno del sitio de Stilwell II (condado de Pike), "representan la evidencia confirmada de perros domésticos más antigua de América y los entierros individuales de perros más antiguos que se conocen en el mundo", según un estudio publicado en American Antiquity. La datación de los restos, tanto la de los dos perros del sitio de Koster, enterrados individualmente, como la del perro recientemente descrito del sitio de Stilwell II, es de unos 10.000 años de antigüedad.
Los restos hallados en una tumba descubierta casualmente en 1914 en Oberkassel, un suburbio de Bonn (Alemania), correspondientes a un hombre mayor, una mujer más joven y dos perros incompletos, tienen una antigüedad de 14.000 años, pero este era un entierro colectivo con humanos incluidos y no varios entierros individuales como estos del estado de Illinois, que son los entierros individuales (e intencionados) de perros más antiguos que se conocen, tal y como confirma Angela Perri (curiosa coincidencia del apellido), la principal autora del estudio, a National Geographic España. ¿Cómo saben los investigadores que los perros fueron enterrados de forma intencionada y, además, que eran domésticos y no salvajes?
"Sabemos que los perros fueron enterrados de forma intencionada por las evidencias de los bordes de las fosas que fueron cavadas para enterrarlos. Además, los cuerpos estaban depositados de forma muy deliberada, normalmente un poco encorvados y con las patas plegadas para adaptarlos al tamaño de las fosas", afirma Perri a este medio. "Los mismos entierros ya sugieren un cierto nivel de cuidado, lo que implica un vínculo afectivo o una fuerte relación entre la persona o las personas que los enterraron y los perros individuales", añade. Los perros llegaban a la altura de las rodillas: el perro del sitio de Stilwell II era algo más grande y robusto, del tamaño de un pequeño setter inglés de los de hoy en día, pero con una mandíbula más grande; y los perros del sitio de Koster eran más pequeños, más gráciles y con las mandíbulas más pequeñas.
El perro del sitio de Stilwell II era del tamaño de un pequeño setter inglés actual
"El ADN de uno de los perros de Koster sugiere una cierta ascendencia de los coyotes, por lo que su naturaleza grácil pudo ser el resultado de haberse apareado con coyotes. Y sí, creo que estaban completamente domesticados, aunque probablemente no actuaban de la manera en que hoy concebimos a los perros: seguramente les dejaban deambular libremente y correr por los campos y por el paisaje alrededor, aunque también es posible que los ataran, no tenemos evidencias sobre ello", concluye.

 

 

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