Historia colegios

GERONA / GIRONA

23/12/1905

Fecha de constitución definitiva: 23 diciembre 1905.

Primer presidente: Juan Arderius Banjol.

Primer secretario: Juan Verdaguer Estrach.

Oficial: Real orden 10 diciembre 1906, en Gaceta de Madrid, 12 diciembre 1906.

Colegiados en 1906: 44 de 54. Veterinarios en la provincia en 1911: 82.



 

La Veterinaria Española, nº1737, 20 enero 1906, págs. 27 – 29. “Acta de la constitución del Colegio de Veterinarios de la provincia de Gerona”.

El día 23 de diciembre de 1905, y previa convocatoria suscrita por los señores subdelegados de la provincia, se reunieron gran número de Veterinarios de la misma en la ciudad de Gerona, celebrando en un salón del café Amich la sesión para constituir la colegiación veterinaria provincial. Los Veterinarios presentes o adheridos José Gimbernat, Juan Verdaguer, Benito Alemany, Enrique Lluch, Antonio Alemany, Narciso Tibau, Joaquín Ravetllat, Miguel Corominas, Juan Gifre, Isidro Dellonder, Juan Pujals, Jaime Clavaguera, Mauricio Fàbrega, Ramón Sentena, Ángel Caussa, Miguel Bosch, Salvador Sentena, Juan Pujol, Damián Rost, Agustín Pumarola, Francisco Fuebols, Enrique Verges, Pedro Pujol, Juan Marull, Julián Rost, Juan Arderíus, Antonio Arderíus, Narciso Colls, José Caussa, Zenón Fábrega, Jaime Feliu, Artensio Feliu, Heriberto Feliu y Pujadas, Salvio Cabruja, José Geli, Juan Miguel, Joaquín Trulls, José Fina, Jaime Eeixach, José Vidal, Pedro Condom, José Codina, Juan Blanch, Eusebio Argeles, Juan Bellvé, José Bosch, Cipriano M. Alonso, Vicente Torres, José Blanch, Jaime Thos, José Moles, Mariano Sayos, Jaime Prim, José Sala, Antonio Torrent, Carlos Torrent, Juan Descals, Abdón Costa, acordaron proceder a la constitución del Colegio de Veterinarios de la provincia de Gerona.

El sillón presidencial fue ocupado, por proclamación de los asistentes, por el entusiasta e ilustrado Veterinario Juan Arderíus, de Figueras, quien abrió la sesión dirigiendo un cariñoso saludo a los presentes y a los que se habían adherido al acto, haciendo extensivo el saludo a los demás compañeros de profesión que sin estar presentes ni haberse adherido tenía la seguridad de que sentían como nosotros deseos de afirmar los prestigios de la Veterinaria por el esfuerzo colectivo de los que profesamos esta ciencia, son, por consecuencia, compañeros que si no tenemos aquí debemos contar con ellos para la realización de nuestros propósitos. Explicó luego el alcance y la significación de la labor qua emprendíamos, labor que por su trascendencia debe conducirnos a esa deseada regeneración que muchas veces hemos buscado y nunca conseguido por cansancios prematuros o por deficiencias de organización.

La delicada salud de nuestro compañero José Gimbernat, Inspector provincial de Veterinaria, ha sido causa de que faltándonos su iniciativa, no hayamos podido los Veterinarios de la provincia de Gerona si no ser los iniciadores, no quedarnos los últimos en cooperar en el desenvolvimiento de ese levantado espíritu de solidaridad despertado entre los Veterinarios españoles para mejor conseguir lo que se nos regatea porque no se nos conoce y porque no se nos concede por no saberlo pedir; pero aquella causa ha desaparecido por fortuna y debemos hoy, siguiendo el ejemplo de otras provincias, organizar nuestra Colegio y disponernos a vencer todas las dificultades que puedan retardar o imposibilitar la satisfacción de nuestras justas necesidades. Y que a esto vamos lo indica el criterio que aquí domina, de que deben organizarse los Colegios de Veterinaria de manera que resulten, los de cada provincia, verdaderos estados autonómicos por lo que a ellos especialmente interesa y que, agrupados en un poder central y único, constituyan un elemento de fuerza que asegure la defensa de nuestros derechos comunes y la dignificación de nuestros deberes cumplidos.

Lo primero, pues, que nos toca hacer es aprobar el reglamento que debe regirnos; pero si las cuatro provincias catalanas han de formar el Colegio Veterinario de Cataluña como las provincias aragonesas constituirán el Colegio aragonés, partes integrantes del Colegio Veterinario español, creo que lo mejor sería hacer nuestro el reglamento del Colegio de Veterinarios de la provincia de Barcelona con las modificaciones que exija la realización de nuestros particulares propósitos. Nosotros deseamos trabajar por la mejora de nuestro estado social y aceptamos como deber ineludible el estudio y posible comprobación experimental de los progresos que se realicen en el campo de la ciencia, y en consonancia con estos propósitos debe estar el reglamento.

Después de algunas observaciones formuladas sobre la constitución del Colegio por Ángel Caussa y que consonaban con las indicadas por el Sr. Presidente, se acordó aceptar el reglamento del Colegio de la provincia de Barcelona, autorizando al Sr. Presidente para que haga en él las enmiendas o adiciones que conceptúe necesarias y que se presente luego de extendido en debida forma a la aprobación del Sr. Gobernador civil de la provincia.

Dióse cuenta de una carta dirigida a Juan Arderíus por Ramón Turró, presidente del Colegio de Veterinarios de la provincia de Barcelona, y de otra del Sr. Remartínez, director de la Veterinaria Española.

Se acordó haber recibido con agrado los saludos los ofrecimientos que en aquellas cartas se nos dirigen y se nos hacen, apreciándolos en lo mucho que valen. Se leyó una carta abierta firmada por Simón Sánchez y publicada en La Veterinaria Española, carta que constituye un verdadero programa de nuestra necesaria organización, y por este concepto merece ser conocida por toda la clase y digna de nuestro general aplauso. Así lo han estimado los Veterinarios de la provincia .de Gerona, y por más que el Sr. Arderíus se anticipó a contestarla, se hace constar un voto de gracias al autor de aquel notable documento.

Procedióse al nombramiento de la Junta, quedando por aclamación designados:

Presidente Juan Arderíus; vicepresidente, Joaquín Ravetllat; tesorero, Benito Alemany; secretario general, Juan Verdaguer, y secretarios de actas, Narciso Tibau y Enrique Lluch.

El Sr. Arderíus, agradeciendo la prueba de consideración y de estima que acababa de recibir de sus compañeros de la provincia, hizo constar que solo aceptaba la presidencia en el concepto de sustituto de José Gimbernat, cargo que de derecho le hubiese correspondido si se encontrara en la plenitud de sus energías físicas.

A propuesta del Sr. Presidente y por unanimidad se nombraron presidentes honorarios a Demetrio Galán y Ramón Turró. Se declararon órganos oficiales en la prensa del Colegio de Veterinarios de la provincia de Gerona a La Veterinaria Española, de Madrid, Gaceta de Medicina Zoológica, de Madrid, y al Boletín de Veterinaria, de Barcelona.

Se dedicó un recuerdo a la memoria de los malogrados iniciadores de la Liga de Veterinarios españoles, Juan Téllez Vicén y Rafael Espejo, débil prueba de gratitud por los relevantes servicios prestados a la Veterinaria.

Y no habiendo más asuntos de que tratar se levantó la sesión de que certifico. El Secretario, Enrique Lluch. V° Bº El presidente, Juan Arderíus. (Es copia)

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